jueves, 5 de enero de 2017

Música para feos

  

No se puede disparar contra quien no está en condiciones de dispararte a ti. No sería un blanco legítimo.
 Lo que importa no es tanto lo que provoca el cambio como el hecho de sentirse capaz de cambiar.
  Ni él había sabido merecerme, ni yo había sabido ganar mi lugar.
Cuando nadie te quiere, siempre te queda la opción de quererte un poco tú.
 La maldad, a veces, es cuestión de interpretaciones. El dolor, no. Al final, es la única verdad que nos alcanza a todos. 
Quien acierta a amarte, y a provocar que le ames, antes o después será tu cárcel.
 Una persona que de verdad ha vivido y sabe de la vida no se rebela ante la muerte, cuando es su hora. 





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